domingo, 29 de septiembre de 2013

De "TÚ", de "YO", de NOSOTROS . . .



Eres tú y no eres tú.
Eres todo y no eres nada.
Te recuerdo y te olvido.
Te amo y te odio.
Te acercas y te alejas.

A veces tienes una cara y a veces tienes otra.
A veces te reconozco y a veces no.

Tú, puedes ser tú, o puedes ser muchas otras personas.  A veces tienes cuerpo, y a veces solo existes en mi mente. A veces puedo tocarte, y a veces eres efímero. A veces te tengo, y a veces te pierdo.


Me hablas.
Te callas.
Me llamas.
Me ignoras.



Y yo no sé si existes o no. Si eres sueño o realidad. Porque a veces te veo, y otras no. Estas en mi vida y a la vez estas fuera de ella.


Vienes.
Me quieres.
Me exprimes.
Te vas.


Hoy, su cara (la de ella), su cuerpo (el de ella), no es el mio; es otro.


Mañana . . .
Vienes.
Me quieres.
Me exprimes.
Te vas.


Hoy tu cara (la tuya), tu cuerpo (el tuyo), no es el tuyo; es otro.


Y mañana . . .
Vienes.
Voy.
Me quieres.
Te quiero.
Me exprimes.
Te exprimo.

Te vas.
Me voy.

Así es el juego.
Así soy yo, cuando soy yo, o cuando yo es otra.
Así eres tú cuando eres tú, o cuando tú eres otro.



viernes, 14 de junio de 2013

De los besos . . .





Hace días pasé por la puerta de una librería por la que paso casi a diario. Siempre me paro a ver los nuevos libros y de repente leí un título que me llamó la atención: Catálogo de besos. Y pensé, joder, nunca había caído en ello, pero realmente existen tantos besos como personas han estado en tu vida: cada una con una forma de besarte, de mirarte, de quererte, de entenderte . . . cada una, tiene un beso, su beso, su momento que siempre quedará en tí. Entonces pensé, y mis besos, ¿son todos iguales? . . . No:

El beso de perdón: el que se da después de la pelea, del desacuerdo, un beso para volver a poner todo en orden, para decir que a pesar de las diferencias, te sigo queriendo. Las diferencias también son bonitas.

El beso apasionado: se nota la pasión, las ganas. Este beso puede tener matices, puede empezar siendo suave y luego te dejas llevar por el huracán que empiezas a sentir dentro. En otras ocasiones la pasión se apodera del momento desde el principio. Igual de bonitos son los dos.

El beso nunca dado: el que quedó ahí, en el silencio, el que se escribe con la mirada  . . .el que no has dado hoy y quizás no des nunca, solo existe en el deseo, el que tenias que haber dado y no diste . . .

El beso de buenos días: el que apenas te has despertado (quizás ni eso) sientes en las comisuras de los labios. Te hace sentir viva, te da energía para el resto del día, y vas a poner las tostadas con más ganas de desayunar que nunca. Normalmente después de las tostadas vienen otros muchos besos de buenos días durante todo el día . . .

El primer beso: el que das sin saber muy bien qué tienes que hacer. Te sientes temblar todo y no puedes hacer nada para que no se te note demasiado. Pero hay muchos primeros besos . . . existe un primer beso para cada una de las personas que se han acercado a tus labios. Todos especiales, cada uno con su matiz . . . cuando has dado el primer beso, ya sabes si habrán otros o no.

El beso de abuela: son los más entrañables y tiernos de todos, porque además te lo da una personita que sabes que te ama con el corazón, y que llegará el día que por ley de vida, no podrá dártelo más. Suelen ser muchos seguidos y en la frente. Yo recuerdo los de mis abuelas con ternura.

El beso de amigo: estos son  también muy entrañables, más o menos como los de las abuelas pero tienen otro fondo. El beso de amigo es de los mas sinceros que existen. Cuando un amigo es capaz de romper la barrera del espacio vital que os separa y te da un beso, acompañado de un abrazo y un te quiero, es lo más bonito que te puede suceder. Ese amigo es para siempre.

El último beso: al igual que el primer beso, existen muchos últimos besos. Cada último beso que das a cada persona. Algunos los das sabiendo que ese será en último, otros no y se convierten en últimos besos con el tiempo.

El beso suave: el que casi sin pensarlo, sale solo, suavemente, sin forzar: era el momento. Deseado, ansiado, soñado y ahora disfrutado. Uno de los mejores sin duda alguna.

El beso que no has podido evitar: yo no quería, pero se echó encima. Después de este beso te bajas del coche y dejas claro que no volverá a ocurrir. Se convierte automáticamente en el último beso.

Seguro que existen otros muchos  . . . cada uno especial.

¿Y tú, añadirías alguno?


miércoles, 12 de junio de 2013

Tal día como hoy.



Tal día como hoy, hace un año . . .

Y creo que tengo poco más que decir. Tal día como hoy hace un año que decidió poner fin, decir adiós, hasta aquí hemos llegado. Y a veces he sentido pena, me he acordado y me da sentimiento.

Lo siento, no puedo hacer más . . .

Tal día como hoy, hizo un año . . . y soy feliz.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Razones

  1. los sueños
  2. la luna
  3. y las estrellas
  4. el chocolate
  5. la buena compañía.
  6. los amigos de los buenos
  7. la verdad
  8. la mentira que te hace abrir los ojos
  9. la experiencia
  10. una tarde de lluvia
  11. una mañana de sol
  12. la primavera
  13. el olor a azahar
  14. una buena conversación
  15. las tardes de risas
  16. un libro
  17. los paseos por el rio
  18. los buenos recuerdos
  19. conseguir los objetivos
  20. una peli
  21. un beso
  22. una caricia
  23. una mirada
  24. un viaje, sea donde sea
  25. la navidad
  26. un café eterno
  27. el esfuerzo
  28. una palabra de aliento
  29. una sonrisa
  30. lo aprendido
  31. la capacidad de seguir sorprendiéndose
  32. y la de ilusionarse
  33. el descubrimiento de una nueva amistad
  34. saber que has hecho bien tu trabajo
  35. un jardín de flores
  36. dormir a pierna suelta
  37. unas tapas 
  38. los deseos
  39. el amor propio
  40. los planes
  41. y los planes que se tuercen
  42. ser capaz de improvisar
  43. la playa
  44. la consciencia
  45. y la inconsciencia
  46. una luz tenue
  47. cada una de las posturas del kamasutra
  48. mirar a alguien y que sobren las palabras
  49. el cansancio
  50. los enfados
  51. la tristeza
  52. la melancolía
  53. la esperanza
  54. las ganas de más
  55. las personas
  56. sentirte libre
  57. los errores cometidos
  58. saber que puedes volver a errar
  59. las lágrimas
  60. las risas
  61. acostarte sin poner el despertador
  62. la sinceridad
  63. el dolor
  64. ser capaz de perdonar
  65. y de perdonarse
  66. olvidar lo que escuece
  67. el riesgo
  68. las limitaciones
  69. las oportunidades
  70. el beso de un niño
  71. una canción
  72. lo que sientes
  73. lo que dejas de sentir
  74. la coherencia
  75. sentirte realizado
  76. dar un abrazo
  77. que te lo den
  78. el calor de una chimenea
  79. sentirse querido
  80. dejarse querer
  81. el miedo
  82. las bromas
  83. las creencias
  84. superarse a sí mismo
  85. sentir que no puedes más y a pesar de ello, seguir
  86. un paisaje bonito
  87. olvidarse del tiempo
  88. una tortilla de patatas con la papita suelta
  89. el olor a curry
  90. los sentidos
  91. las dudas
  92. un consejo
  93. la suerte
  94. el destino
  95. la certeza de estar en el camino correcto
  96. saber qué quieres
  97. la vida
  98. poder compartirla
  99. lo que das, y lo que te dan
  100. tener estas y otras razones para poder seguir adelante.

miércoles, 31 de octubre de 2012

De mis tonturas . . . .




¿No os ha pasado nunca que llega un día en el que piensas: "¡cómo pude ser tan tonto!"?


Pues a mi en realidad eso me ha pasado varias veces. Pero ahora he decidido contarlo, a ver si con eso la terapia me vale de algo y la interiorizo muy adentro.

En general siempre pienso que me ocurren cosas de tonta que soy, pero cuando el ser humano cae una y otra vez en la misma piedra, bien merece la mención de "gilipollas" y no de tonto. Por eso a veces opino que más bien soy gilipollas. Y hoy ha llegado el día en que voy a reconocer todas las gilipolleces que he cometido en mi, no larga, ni tampoco corta vida.

Fui tonta cuando creí importarle a gente que en realidad no le importaba nada.

Cuando dediqué mi tiempo a preocuparme por los que ya me habían demostrado que ellos no iban a dedicar su tiempo a preocuparse lo más mínimo por mi.

Cuando dejé que mi corazón se hiciese fuerte a base de palos y más palos (aún siendo todos necesarios para llegar a ser lo que soy hoy).

Cuando dejé pasar algunas personas sin hacer nada por recuperarlas.

Cuando dejé que la vergüenza se apoderarse de mi y no me permití conocer a tanta gente que ha pasado por mi lado.

Cuando a pesar de lo que la gente me decía, seguía pensando que el hombre (como individuo) es bueno.

Cuando pensé que detrás de . . . . .. . . no había nada más y limité mi mundo a una sola persona.

Cuando no aprecié el cariño.

Cuando me quedé con las ganas de hacer o decir algo y luego pensé "si lo hubiese hecho".

Cuando creí esos cuentos de hadas, gnomos, dragones, mazmorras, y princesas encantadas a las que venía a rescatar un príncipe azul cabalgando en un bonito corcel blanco y la llevaba lejos de la bruja malvada.

Cuando no hice lo que yo quería.

Cuando esperé una llamada o quizás alguna explicación (en muchas ocasiones).

Cuando no me valoré a mi misma.

Fui tonta en tantas ocasiones, y quizas tenga que serlo en otras muchas. Pero sí que he aprendido una cosa: en la vida a veces es mejor pasar por tonta, que serlo. Y quien aprende de sus errores, no demuestra ser muy necio, ¿no?

domingo, 14 de octubre de 2012

¿Y si abrimos de nuevo la puerta?


Cerré por vacaciones y aunque ya hace tiempo que llegué, no se me antojaba escribir nada.

Hoy he encontrado la razón por la que abrir de nuevo la puerta de este blog: mi vida.

Mi vida porque mi vida misma me quitó personas pero en realidad ahora sé que nunca estuvieron, y ahora sólo están las personas que verdaderamente tienen que estar, las que me aportan, las que me aprecian y por una cosa o por otra, me valoran. Ahora está quien tiene que estar.

Mi vida porque mi vida misma me ha dado malos ratos, pero ahora me da momentos inolvidables, sitios inolvidables, gente inolvidable.

Mi vida porque mi vida misma me ha devuelto sonrisas, buenos ratos que ya echaba de menos.

Mi vida, porque mi vida misma me va dando lo que merezco...

Por mi vida y por mucha gente, creo que merece la pena abrir de nuevo esta puerta.

domingo, 15 de julio de 2012

Cerrado por vacaciones.

Cerrado por vacaciones y por necesidad.
Porque necesito desconectar y venir como nueva, aunque no creo que cierre del todo. No cerraré del todo por una sencilla razón, porque siempre te queda lo vivido y lo que vivirás.
Lo vivido ha sido mucho e intenso este curso: nuevas amistades, nuevas personas, también personas de las de siempre, risas con los amigos, llantos, enganches que van y otros que vienen, nuevas experiencias en el trabajo, amores, desamores, pérdidas y ganancias, incluso intervenciones quirúrgicas  inesperadas. De todo, me llevo algo.

Y lo que viviré: no lo sé, pero que sea bienvenido.

¡Felices vacaciones!